
Un cajero de Bitcoin (o crypto ATM) funciona de forma parecida a un cajero tradicional, pero en lugar de dispensar solo efectivo te permite comprar y vender criptomonedas al instante. En esta guía explicamos cómo operan por dentro, qué es la verificación KYC y cuándo se aplica, y qué medidas de seguridad conviene tener en cuenta.
Para comprar, seleccionas la criptomoneda, indicas tu wallet (normalmente escaneando un QR), introduces efectivo y la máquina envía las monedas a tu dirección. Para vender, la máquina genera una dirección a la que envías tus criptos y, tras confirmarse la transacción, dispensa euros en efectivo o emite un código de retirada.
Detrás de esa sencillez hay una pasarela que fija el precio en tiempo real, aplica la comisión del operador y liquida la operación contra un exchange. Por eso el importe que recibes ya lleva incorporado el margen; lo detallamos en la guía de comisiones.
KYC (Know Your Customer, «conoce a tu cliente») es el proceso de verificación de identidad que exige la normativa contra el blanqueo de capitales. En los cajeros de criptomonedas suele funcionar por tramos según el importe:
Los umbrales concretos dependen de cada operador y de la normativa vigente. La tendencia regulatoria en la UE, con el marco MiCA y las reglas antiblanqueo, es hacia una verificación más estricta, por lo que operar sin identificación alguna es cada vez menos habitual.
No todos los cajeros funcionan igual. La marca del operador determina las criptomonedas disponibles, las comisiones, los límites y el nivel de KYC. Dos de los más presentes en España son:
Consulta el directorio por ciudad para ver las máquinas operativas, sus direcciones y horarios:
En operaciones de importe bajo algunos operadores solo piden un teléfono, pero la verificación con documento es cada vez más frecuente al subir el importe. Operar sin ninguna identificación es cada vez menos habitual por la normativa antiblanqueo.
Sí, siempre que uses tu propia wallet, verifiques la dirección de destino y desconfíes de terceros que te presionen para operar. El principal riesgo no es la máquina, sino las estafas de ingeniería social.
Para comprar necesitas una dirección donde recibir las monedas; muchos cajeros permiten crear una wallet en papel en el momento, aunque lo recomendable es llevar la tuya propia.